¿A quién no le apetece un bocata de un buen ibérico? No te resistes, no mires la báscula, sabemos que te está apeteciendo… y es normal, en muchos hogares españoles no falta en sus cocinas una selección de embutidos que hacen las delicias de toda la familia.

Tanto para las cenas de verano como para los bocadillos de los niños, el embutido es una opción sabrosa y divertida. Pero espera unos minutos, antes de ir a la cocina o a nuestra carnicería a comprar el mejor producto, te damos unos consejillos a tener en cuenta para que conozcáis la procedencia del embutido ya que no todos son igual de sanos ni de sabrosos.

Si hablamos de embutidos de calidad tenemos que hablar de embutidos ibéricos, son mucho más saludables y el sabor nada tiene que ver con los que no tiene ese distintivo.

El secreto de nuestro embutido ibérico, como ya os hemos contado otras veces, está en la elaboración, elaborados, con carne de cerdos ibéricos de la mejor calidad, criados en libertad, en las dehesas de la provincia de Salamanca, alimentados a base de bellotas, raíces y frutos naturales propios del campo charro, que confieren al animal la proporción ideal de carne magra y grasa, dando al embutido un sabor y una textura únicos a nivel mundial.

CHORIZO IBÉRICO.

Quizás el embutido más común, conocido en todo el mundo e identificado con la dieta mediterránea española, elaborado siempre siguiendo la receta que nuestros antepasados ya empleaban para conseguir piezas de gran sabor y calidad.

El chorizo, como todos sabéis se puede consumir de infinidad de maneras, si bien la más común es acompañado de pan en las meriendas de los más pequeños pero también de los jóvenes y de los mayores. Y qué decir, si utilizamos este producto para acompañar a cualquiera de nuestros guisos…

La carne que se emplea para su elaboración es carne magra de cerdo ibérico a la que añadimos grasa, sal y pimentón. Aquí la mano de nuestros chacineros en la elección de los ingredientes de la mejor calidad es fundamental, y lo que nos distingue de otras marcas de embutido.

El chacinero elige la carne, la pesa, la pica y la mezcla con el resto de ingredientes, consiguiendo una carne de chorizo que necesita ser curada durante 12 horas al frío antes de ser embuchada en la tripa del animal.

Una vez que tenemos el chorizo preparado debemos dejarlo curar entre 3 y 5 meses antes de que se pueda consumir.

De esta manera obtenemos chorizo ibérico de la mejor calidad, saludable y con un sabor único que os hará repetir.

LOMO IBÉRICO.

Una de las piezas más valoradas, después del jamón o la paleta, es el lomo ibérico.

Se obtiene de la parte dorsal del cerdo ibérico, sacando de cada animal dos piezas similares de unos 4 kilogramos cada una.

Para consumir en crudo podemos encontrarlo embutido o embuchado. El lomo embuchado, es de mayor calidad, es la pieza entera, tal cual se extrae del cerdo, curada dentro de la tripa. El lomo embutido se hace con la misma carne, sin embargo, se introduce en la tripa picada y mezclada añadiendo además otros productos.

Evidentemente tiene mucho más valor culinario el lomo embuchado.

Nosotros lo obtenemos tras limpiar la pieza de la grasa de cobertura. Tras este paso lo dejamos secar 24 horas a temperatura ambiente, siempre que no supere los 20 grados de temperatura. Después lo adobamos con productos naturales como pimentón, ajo, orégano, aceite de oliva y sal, y lo embuchamos en la tripa para pasar a secarlo, en secadero natural entre tres y cuatro meses.

Tras este proceso de secado, el lomo ibérico de Guijuelo está listo para ser degustado.

FARINATO.

El farinato está elaborado a base de manteca de cerdo, miga de pan, cebolla y especias como anís, comino, ajo y pimentón que son cocinados a fuego muy lento, como la morcilla. Tras la cocción conseguimos una masa homogénea que se embucha en tripa de vaca y posteriormente se ahuma, consiguiendo ese sabor característico del farinato.

La forma de consumirlo generalmente es frito en sartén, en su propia grasa, untado sobre una tostada. Aunque la receta por excelencia en la comarca de Guijuelo es presentar el farinato con huevos fritos de granja y con acompañamiento de pimiento frito.

SALCHICHÓN IBÉRICO.

El salchichón es un embutido curado que se elabora con carne magra de cerdo ibérico y una pequeña parte de grasa que le da esa jugosidad característica. Se condimenta con sal, pimienta, nuez moscada, clavo y cilantro en algunas variedades.

Toda la carne mezclada y adobada se deja macerar durante 24 horas y después se introduce en la tripa natural de vaca o cerdo, para pasar, como el chorizo o el lomo, al proceso de secado natural en los secaderos de las dehesas del campo charro.

Al igual que el resto de embutidos, tras el proceso de secado, se encuentra para consumir.

Ya los conoces, ahora ya sí puedes ir a saborear alguno de tus embutidos cuyo sabor no te dejará indiferente.